Sagunto y su tejido social

El municipio de Sagunto -Sagunto y Puerto- es uno de los más importantes de la provincia de Valencia y de la Comunitat Valenciana. Hasta aquí, supongo, todos los lectores estarán de acuerdo conmigo. Entonces, si creemos que es así, ¿también pensamos que esa importancia se ve reflejada de forma proporcional en la realidad económica, social y cultural de nuestro municipio, y en su proyección mediática fuera de nuestros límites territoriales? Yo pienso que no.

Desde hace 30 años conozco esta ciudad, en la que vivo desde hace unos cuantos. Recuerdo la entrada desde Valencia, serpenteando la carretera junto a los talleres de “El Alemán” ?hoy, diríase, ruinas vestigio de la segunda guerra mundial- vergüenza torera da encontrarse con eso a las faldas de nuestro recién iluminado castillo y de la remozada e histórica carretera que atraviesa Sagunto. ¡Nadie se queja! La otra entrada a Puerto, desde Valencia por el desvío de la Cuarta Planta, a parte de que se ha quedado pequeña y aún se quedará más cuando esté funcionamiento Parc Sagunt, es un galimatías que te envía o hacia el puerto comercial o hacia Don Juan de Austria. Y no hablemos de las salidas dirección Castellón, etc.

He puesto estos simples ejemplos no como una imputación a los políticos que han pasado por nuestro Consistorio, sino como una evocación a la poca preocupación de nuestra sociedad por algo tan simple como es la primera imagen que de nosotros, como vecinos de una población, puede formarse cualquiera que por primera vez nos visite. Ejemplos paradigmáticos los hay, y muchos, de cuestiones que poco o nada han importado al tejido social y económico de nuestro municipio. E insisto, los políticos tienen su responsabilidad, pero como simple reflejo de la sociedad a la que representan.

Podríamos analizar las reivindicaciones que se ejercen en la actualidad desde aquellos que se denominan representantes de nuestro tejido social y económico y llegaremos a la conclusión en cuanto a la falta absoluta de vertebración y coordinación que reina entre todos ellos, y extraeremos un elemento de análisis aún de mayor calado y trascendencia para nuestro futuro como municipio: nuestras organizaciones sociales y económicas ni han debatido ni, por tanto, cuentan con un consenso en relación al modelo de desarrollo vertebrador que debe de llevar a cabo de nuestro municipio para afrontar el futuro con garantías de sostenibilidad para todos. Y no me refiero tan solo a la parte de contenido económico, que es sumamente importante, sino y con tanta importancia como esa, a la social, cultural, cívica, de servicios, etc.

Desde el lado social nos encontramos con distintas asociaciones, sindicatos, entidades deportivas, culturales, etc. La mayoría de ellas con el objetivo fijado en sus propias y directas preocupaciones, sin percatarse de que la conexión entre ellas sería lo que hiciera una red que aprovecharía las sinergias de los planteamientos del conjunto en beneficio de todos. Reivindicar la Gerencia pública, o que el campo del Acero continúe o no en su lugar, o el recuerdo a los vestigios de Altos Hornos, o más zonas verdes, o lo que sea, no es más que pura melancolía o meros cantos al sol si es que no van acompañados de una visión global, con una planificación a medio y largo plazo que vayan por la senda de la evolución y la transformación paulatina de nuestro municipio en un lugar mucho más agradable para vivir en el futuro.

Desde el lado económico nos encontramos con algo similar. Asociaciones de comerciantes, de empresarios de hostelería, de turismo, de agricultores, o de empresarios que han ido durante años al rebufo de lo que ya no existe, de Altos Hornos, en vez de ponerse al día sobre nuevos y prósperos yacimientos de futuro empresarial y económico, en vez de intentar establecer contactos y mecanismos que difundan nuestras potencialidades desde una realidad práctica y próxima a nuestro entorno más inmediato y productivo, como puede ser Valencia, Castellón o Villa Real. No podemos conformarnos solamente con la existencia de alguna asociación, más de ámbito divulgativo que otra cosa, y que, desde el agradecimiento a su labor, parece que actúa solo desde el voluntarismo y sin poder disponer de criterios objetivos que centren su actividad hacia la consecución de resultados palpables más allá de los contactos institucionales de bajo nivel con Aragón o con algunos países del este de Europa.

Es preciso que se establezca un debate en profundidad sobre éstos y otros muchos temas que van a afectarnos de forma positiva o negativa en nuestro futuro. Es necesario que se establezcan mecanismos de coordinación entre las distintas organizaciones sociales y económicas para que los temas de calado que van a afectar a nuestro desarrollo como Pueblo puedan ser objeto de planificación y de amplio consenso. Es imprescindible que en las organizaciones cívicas y empresariales se respire un aire renovado, con una visión más global de lo que es Sagunto y Puerto son y su papel dentro del conjunto de la Comunitat Valenciana, de España, del Mediterráneo y de un mundo globalizado.

Yo diría que es de suma importancia que seamos capaces de prestigiar la calidad social, económica, política e intelectual de los ciudadanos de nuestro municipio, buscar un instrumento de resonancia que logre que se nos escuche fuera de nuestro límite territorial, que haga que seamos sede y anfitriones de cuantos tienen algo que decir sobre el futuro no solo de nuestro municipio sino de la Comunitat Valenciana, de España y del mundo. Y ésta es una responsabilidad de la propia sociedad, de nosotros mismos como ciudadanos responsables de nuestro propio futuro. Los políticos tendrán la obligación y la responsabilidad de apoyar y de impulsar las iniciativas que surjan en este sentido, pero hacerlas posible es cosa de todos.




Preámbulo

Desde éste, el que va a ser mi espacio en la RED, auspiciado por el título que da nombre al periódico más emblemático de Sagunto y Puerto, y del Camp de Morvedre, El Económico, voy a intentar diseccionar las claves que, según mi criterio, inciden en los movimientos políticos, sociales y económicos de Sagunto y Puerto.

En primer lugar, y como no podría ser de otra forma, he de agradecer a los responsables de El Económico, Nacho Belzunces y Ana Mellado, la oportunidad que me brindan para expresar aquello que pienso, para hacer públicas mis opiniones y para intentar, humildemente, generar elementos que procuren un debate ciudadano y cívico sobre todas aquellas cuestiones que nos afectan como vecinos y ciudadanos de las dos poblaciones que hoy componen el municipio de Sagunto.

El título con el que quiero identificar mis opiniones, “Con los píes en el suelo”, ya es identificativo de que todo lo que voy a manifestar forma parte de mi acervo personal y de mi convencimiento más absoluto. Espero que nada se escape de cuanto considero importante en la vida de los ciudadanos de Sagunto y Puerto.

Cuestiones como la política, y las actitudes y decisiones de los políticos, serán una parte fundamental de mis análisis, sin dejar a un lado temas económicos, sociales, deportivos, medioambientales, urbanísticos, etc.

Mi intención es impulsar un debate público que sea fructífero para todos. Deseo generar opiniones confrontadas, incluso vehementemente enfrentadas, y tener la oportunidad de, en este caso, poderlas rebatir desde este espacio público, porque considero que cualquier opinión, sea cual fuere, desde el máximo respeto democrático, merece su valoración y, por tanto, su contestación desde la defensa intrínseca de las ideas.

Pero no solo eso. En Sagunto y Puerto existen temas candentes que me gustaría pusierais en candelero, sin complejos y sin prejuicios. Asuntos tan básicos como el tráfico, el ruido o la seguridad ciudadana, u otros trascendentes como la segregación de El Puerto, el campo de fútbol de El Fornás, el futuro de El Saguntino, etc.

Hablando de economía, sería importante comenzar a debatir sobre las empresas que tienen intención de asentarse en Parc Sagunt y de qué beneficios van a reportar a nuestra localidad. También podríamos confrontar opiniones sobre el tejido empresarial autóctono, sobre sus asociaciones y la repercusión laboral y social que conllevan.

El turismo y sus carencias en nuestra localidad también es un tema candente. Sagunto y Puerto no disponen de un hotel de cinco ni de cuatro estrellas. ¿a qué es debido? Tampoco se ha planteado jamás la ejecución de un campo de golf, cuando en muchas de las poblaciones de alrededor son varios los propuestos. ¿Es cierto que la mayoría de la población piensa que un campo de golf es perjudicial? Si es así, los que piensan de esa manera, ¿han visitado alguna vez un campo de golf y opinan con un criterio formado sobre una realidad contrastada?

Nuestro patrimonio cultural es, sin duda, algo que imprime una impronta que muchas poblaciones desearían, una marca que ha prevalecido durante siglos y que debemos ser dignos herederos de ella. ¿Lo somos? ¿Hemos hecho lo posible porque las gentes del mundo lo reconozcan? ¿Hemos apostado lo mismo que Roma, Venecia, Florencia, Pisa, o incluso Mérida por compartir un legado que va mas allá de nuestros directos antecesores y que pertenece a toda la humanidad?

Pero mis diatribas pretenden, si puede ser, ir más allá. Con los píes en el suelo, y desde la absoluta sinceridad ¿Pensamos que los alcaldes que hemos tenido han luchado para que Sagunto sea una ciudad de referencia en la Comunitat Valenciana, en España y en el Mediterráneo? ¿Nuestros hermanamientos con otras ciudades se corresponden con la categoría histórica, cultural, económica y social de nuestro municipio?

La ubicación geoestratégica de nuestro municipio es absolutamente privilegiada ?de no ser así los romanos no hubieran hecho de Sagunto una ciudad de primer orden- y, ¿por qué Sagunto no es una ciudad emblemática en la actualidad? Estamos equidistantes de Valencia y Castellón, a veinte minutos de un aeropuerto internacional y de un puerto turístico y comercial de los de más tráfico del Mediterráneo, somos nudo de comunicaciones con el norte de España y en el centro del eje mediterráneo, tenemos trece quilómetros de playas estupendas que se pueden combinar con el mayor polígono industrial de Europa y con zonas naturales y humedales protegidos de alta relevancia medioambiental, además de una de las zonas agrícolas naranjeras mejores de España? ¿A qué se debe que no seamos reconocidos social, política y económicamente?

Mil cuestiones más se nos pueden plantear, y todas ellas espero poder tratar en este blog con la sana intención de generar debate, de contrastar opiniones, con el fin de que sirva para que quien tenga que escuchar, escuche, y para quien tenga la obligación de actuar, actúe, - a ser posible, de forma valiente y pensando que el futuro no es nuestro, sino de nuestros sucesores-.

Con los píes en el suelo espero no defraudar a nadie, a quienes compartan mis opiniones, porque en sí mismo será una satisfacción; y a quienes no lo hagan, porque de la divergencia surgirá el enriquecimiento de las ideas y la fortaleza de los planteamientos democráticos.


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